Las acciones de inteligencia artificial vivieron otra jornada negativa en Wall Street. El Nasdaq retrocedió 0.7% y el S&P 500 cayó 0.2%, reflejando un movimiento de salida de capital de los grandes ganadores del año.
Las señales de alerta no son menores. Un estudio del MIT reveló que el 95% de las empresas no obtienen beneficios tangibles de la IA, y Sam Altman, CEO de OpenAI, reconoció que los inversionistas están “sobreexcitados” con el tema.
Los analistas coinciden en que, más allá de los chatbots y motores de búsqueda, la aplicación de la inteligencia artificial todavía es limitada. Sin embargo, otros sostienen que el ciclo alcista podría extenderse entre 2 y 3 años más, impulsado por el gigantesco gasto en infraestructura y talento.
La gran incógnita para los mercados es si estamos ante una corrección natural dentro de un rally tecnológico o si el frenesí por la inteligencia artificial está inflando una burbuja que podría estallar.